El branding es, en la mayoría de los casos, inherente al diseño de producto. Sin embargo, su proceso de definición, se solapa en ciertos momentos con el de creación del producto. En ocasiones incluso es un proceso que transcurre en paralelo. Por ello, hemos querido dedicarle un apartado propio en el que cubrimos de manera independiente los pasos que creemos que se deben de seguir para llegar a buen puerto.

Puesto que cada proyecto tiene unas características, en función de las necesidades del cliente, los tres escenarios que se pueden distinguir son:

  • El cliente cuenta con un branding depurado.

  • El cliente necesita un rediseño.

  • El cliente necesita un branding nuevo.

El cliente cuenta con un branding depurado

Este cliente tiene una marca consolidada. Lo único que hay que hacer es adaptar los nuevos componentes que aparezcan en el proyecto a su lenguaje gráfico.

El cliente necesita un rediseño

Al enfrentarnos a un rediseño, el proceso será igual al de realizar un branding desde cero, con la particularidad de que tendremos que identificar los problemas que arrastra la marca. En el siguiente apartado definiremos todo el proceso.

El cliente necesita un branding nuevo

Este escenario es el más completo, por lo que es el que vamos a desarrollar. Requiere de una visión general del proyecto y consta de 3 fases.

1. Investigación y estrategia

Investigar al cliente, su producto, sus principios y sus valores para entender su marca. Detectar qué puede necesitar y fijar una estrategia. Con todo lo recogido en esta etapa se debe realizar una propuesta al cliente.

Este punto es especialmente importante. Sentar unas buenas bases establece una relación sana con el cliente y ayuda a tomar decisiones con fundamento y de forma ágil. Estos son los pasos a seguir:

1.1. Antes de la primera reunión:

Investiga al cliente y sus perfiles internos. Genera una idea previa de lo que va a querer/necesitar en base a los insights adquiridos de los problemas identificados.

1.2. Durante la reunión:

  • Escucha activamente en base a la investigación realizada.

  • Sé proactivo. Propón vías para saber cómo respira el cliente.

  • Crea un ambiente distendido y de entendimiento. Somos su aliado.

  • Genera confianza: explica el proceso al cliente hará que todo salga bien.

1.3. Tras la reunión:

  • Gestiona las expectativas del cliente.

  • Checklist de necesidades. Debes mandar un mail al cliente para que valide las necesidades establecidas.

1.4. Brief y plataforma de marca

  • Haz un benchmark de la competencia.

  • Rellena el Brand Strategy Brief.

  • Haz una lectura crítica del Brand Strategy Brief.

1.5. Primera presentación/puesta en común.

  • Genera una presentación con las claves de toda esta fase. Incluye: punto de partida, necesidades, piezas a realizar, plataforma de marca, benchmark.

  • Haz un resumen y llega a un acuerdo consensuado con el cliente.

2. Exploración gráfica y concepto

Buscar referentes que ayuden a traducir toda la información y conocimiento adquirido a un lenguaje gráfico. En esta etapa se debe invertir todo el tiempo que sea necesario. Para empezar a diseñar se deben tener las ideas claras y para llegar a ello es necesario investigar y buscar referencias.

2.1. Investigación:

  • Busca referencias y prepara un moodboard.

  • Piensa en 2 conceptos globales que aglutinen todo lo que la marca necesite.

  • Piensa en cómo materializar el concepto gráfica y narrativamente.

  • Piensa en titulares y copies que expresen los valores que transmite la marca. Ten en cuenta su tono y personalidad.

2.2. Segunda presentación / puesta en común.

  • Llega a un consenso de referencias gráficas y conceptuales.

2.3. Producción gráfica. Crea 1 o 2 líneas gráficas en base a:

  • Identificador primario.

  • Identificadores secundarios.

  • Paleta cromática.

  • Tipografía principal y auxiliar.

  • Crea aplicaciones de marca para testar el funcionamiento de la línea gráfica.

    Papelería básica, piezas digitales, conceptuales, de comunicación, etc.

2.4. Tercera presentación / puesta en común.

  • Presenta la identidad con un resumen de las fases anteriores.

  • El cliente debe seleccionar la vía elegida.

3. Producción de AAFF y brandbook

Tener unos entregables bien estructurados y documentados ayuda al cliente a manejar su marca de forma autónoma una vez finalice el proyecto. Durante esta etapa, es necesario realizar:

3.1. Brandbook.

Prepara un documento que explique detalladamente qué elementos componen la marca, cómo deben usarse y en qué contextos. Al menos debe constar de:

  • Introducción e índice.

  • Identidad: logotipo, tipografía y paleta de color.

  • Uso de marca: espacio de seguridad, tamaños mínimos, uso del color, uso de las fotografía, recursos visuales, etc.

  • Elementos de marca tales como: papelería, pegatinas, ilustraciones, etc.

  • Aplicaciones online: firmas de email, redes sociales, landing, etc.

3.2. Producción

  • Realiza todos los materiales acordados con el cliente.

    Por ejemplo, tendrás que exportar el logotipo en sus diferentes versiones en todos los formatos que puedan ser requeridos (AI, SVG, EPS, PNG, JPG, PDF).

  • Prepara los materiales para imprenta, si el proyecto los requiere.

3.3. Entrega final.

  • Agrupa y estructura en carpetas todos los archivos producidos y guarda el empaquetado en la carpeta 04_deliverables del proyecto correspondiente en Dropbox.